La gastronomía empieza a ser un
modo más de aproximarse a una cultura, de intercambiar con las doñas. Mientras
se conversa sobre ciertos cultivos o frutas no tan conocidas en nuestra tierra
y de modos de preparar el alimento diario, se habla de la vida, de los
proyectos, de quiénes somos y de dónde venimos. Se generan lazos de confianza y
afinidad alrededor de una hornalla o de un fueguito en la parrilla. Así, las
pizzas en agradecimiento a la hospitalidad de la familia Quezada, hicieron
furor en Corralitos y dieron pié a una tarde de cangrejos y parrillada, en la
que las mujeres del pueblo insistieron en encargar pizzas para la merienda del
día siguiente. Conclusión: la Cigarra andariega sacó de la galera un nuevo
método de percibir ingresos, sus pizzas a la argentina cotizaron en dólares en
una tarde cualquiera de un pueblo especial, con personas alegres y generosas.
Pasen y vean!